La agricultura ha sido durante siglos la principal actividad ecónomica del territorio. Es predominantemente extensiva, cerealista de secano con bajos rendimientos por hectárea.
El agua se convierte en el factor más determinante, coexistiendo regadíos tradicionales con explotaciones modernas y plantaciones de frutales en contraste con grandes extensiones de cereal de secano.
La industria agroalimentaria es un sector en progresivo crecimiento con productos de gran calidad como el Aceite de Oliva del Bajo Aragón, el Melocotón de Calanda, los quesos de Samper, las conservas cárnicas o la repostería.
La ganadería encuentra en el porcino su producción más abundante, coincidiendo con la dinámica intensiva de toda la provincia de Teruel. Pese a ello subsisten las explotaciones más tradicionales dedicadas al ovino, de calidad excepcional y pastoreado por las estepas de la comarca. Hay que reseñar, por su número, el ganado vacuno.
Hoy en día, sin embargo, la agricultura y ganadería representan tan sólo el 20% del Valor Añadido Bruto de la economía comarcal. La industria (35%), servicios (30%) y construcción (15%) han desplazado su tradicional importancia.
La ganadería encuentra en el porcino su producción más abundante, coincidiendo con la dinámica intensiva de toda la provincia de Teruel. Pese a ello subsisten las explotaciones más tradicionales dedicadas al ovino, de calidad excepcional y pastoreado por las estepas de la comarca. Hay que reseñar, por su número, el ganado vacuno.
Hoy en día, sin embargo, la agricultura y ganadería representan tan sólo el 20% del Valor Añadido Bruto de la economía comarcal. La industria (35%), servicios (30%) y construcción (15%) han desplazado su tradicional importancia.
A pesar del progresivo cierre de las minas de lignito turolenses, importante generador de rentas salariales durante los últimos años, la industria mantiene su peso preponderante en la economía comarcal merced a iniciativas de desarrollo como el polígono industrial de la Venta del Barro (La Puebla de Híjar) o el programa comunitario LEADER que gestiona ADIBAMA, la Asociación para el Desarrollo Integral del Bajo Martín. Además del citado polígono de La Venta del Barro, la comarca cuenta con suelo industrial en Albalate e Híjar (puede consultarse información sobre los polígonos industriales en la página web del Instituto Aragonés de Fomento).
En general, la economía del Bajo Martín posee características propias del medio rural, como son la escasez de tejido empresarial y un elevado porcentaje de autónomos, pertenecientes fundamentalmente al sector primario y al de servicios.
La diversificación industrial, modernización agraria, y el desarrollo de nuevas inicativas se presentan como los retos de futuro para la comarca.
La diversificación industrial, modernización agraria, y el desarrollo de nuevas inicativas se presentan como los retos de futuro para la comarca.


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